viernes, 22 de abril de 2011

La Madrugá ...

El mundo al revés!!!
Venimos de Londres, donde hemos podido disfrutar de unos fabulosos días primaverales con temperaturas de 20 grados y con un sol espléndido, y nos encontramos en España con un tiempo más propio de aquellos lares.
Una pena, ya que coincide con los días grandes de la Semana Santa y a pesar de que este año se celebraba bastante tarde, no ha podido ser!!!
La lluvia tampoco se la ha querido perder y sin saberlo, con su presencia, ha empañado la celebración de la Semana Grande en muchos sitios de España.
No me considero cofrade o "capillita", pero si que me gusta la Semana Santa como testimonio público de la fe cristiana y como expresión cultural de primer orden.
Quizás resulte difícil entender ciertas imágenes que aparecen en los medios de comunicación cuando una cofradía se queda sin poder realizar su estación de penitencia, con nazarenos desconsolados, costaleros llorando como niños, músicos con la mirada perdida y feligreses emocionados, en definitiva, un rosario de pena y desconsuelo de difícil comprensión.
Pero todo tiene su explicación.
Meses atrás podrás ver por las calles de Sevilla, todos los viernes noche, cuadrillas de costaleros ensayando y si corres por el paseo del río Guadalquivir podrás escuchar y ver los chavales ensayando en los bajos de la Torre del Oro, todos ellos con la ilusión puesta en el día que realiza estación de penitencia su hermandad.
La ilusión con que los nazarenos preparan sus túnicas, cirios y papeletas de sitio.
Todo ello explica tanto desconsuelo.
Es como el examen final, todo un curso preparándote para ello y el día del examen enfermas y no puedes hacerlo, o como si te preparas con todo tu esfuerzo y sacrificio una Maratón o un Ironman y el día D se suspende.
Lejos del sentimiento cofrade tampoco nos podemos olvidar de los hosteleros y un sinfin de negocios, que en fechas como las de ahora hacen su verdadero agosto que les ayudará a pasar el resto del año.
Por eso hoy me acuerdo de todos ellos y les dedico esta entrada, con la ilusión y esperanza puestas en que en mayor o menor medida puedan ver cumplidos sus sueños de poder procesionar con sus imágenes por las calles de su barrio, pueblo o ciudad.
Esta noche he llamado a mi hermano, que mañana sale de costalero en la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de Nazareno, María Santísima de las Lagrimas y San Juan Bautista de la Puebla de Cazalla y al preguntarle por el tiempo para mañana me ha emocionado mucho su respuesta.
"El parte no es muy bueno ya que dan agua para las 9, pero como este año el Hermano Mayor es el Perucho ha dicho que Jesús está en la calle a las 6".
Y me han asaltado muchos recuerdos de pequeño y no tan pequeño, de como vivía la Semana Santa en mi pueblo y de como la vivo ahora en la distancia.
Recuerdo cuando las cuadrillas de costaleros entraban en mi casa para tomar un refrigerio entre chicotá y chicotá o en la del tío Francisco, o cuando nos íbamos a la calle Sol a ver pasar a Jesús en la casa de la abuela Rosarita y tenía los roscos preparados, a esa cuadrilla histórica de Jesús con el primo José y como no, a mi padre siempre al lado de su Virgen de las Lágrimas.
Recuerdos e imágenes que hoy me asaltan y me emocionan.
Y como ahora en la distancia, procuro no falta a la cita con la Esperanza de Triana y Cristo de las Tres Caidas de vuelta para su barrio de Triana o con Ntro. Padre Jesús de la Salud (Gitanos).
Mañana espero no faltar a la cita.


2 comentarios:

  1. Qué recuerdos!! El Viernes Santo nos levantábamos muy temprano para ver pasar a papá por la calle Sevilla. Como todos los años, era el último de la fila, pero yo siempre le miraba los zapatos para asegurarme de que era él!
    Y qué me dices de la botellita de anisette Bendor (con su campanita)?? Esa si que no faltaba en la casa de la abuela Rosarita!

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  2. Soy hermano de la cofradia Nuestro Padre Jesús de Nazareno, María Santísima de las Lágrimas y San Juan Bautista de la Puebla de Cazalla, quiero decir q no emos podido hacer estacion de penitencia, Perucho nos daba la mala noticia, q a la vez tan acertada, nos estremecia, de pronto el convento empezó a llorar, nunca abiamos saboreao el no pder salir a la calle x la inclemencia meteorológica, solo spero q nuestra madre nos de salud un año más para podr verla x las calles de su pueblo.

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